17 años. Casi 18. Y me siento cada vez pequeña en cada pantalón que uso, en cada polera que visto y en cada salida que hago. Y cuando te miro, realmente me siento nadie. Y cuando caigo de cuenta cómo son las cosas, ahí si, te digo, desaparezco.
Días antes del pasado 3 de abril. Definitivamente no me gustó ese día. Para nada. Me gustaría que me hubiese gustado. De verdad que sí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





No hay comentarios:
Publicar un comentario